Osteopatía

Índice

  1. ¿Qué es la osteopatía?
  2. ¿Qué hace un osteópata?
  3. ¿Qué enfermedades trata?
  4. Subespecialidades
  5. Cuándo visitar a un osteópata
  6. Alternativas

 

¿Qué es la osteopatía?

La osteopatía es una medicina alternativa que se basa en una serie de técnicas manuales fundamentadas en las leyes por las que se rige la vida y los organismos vivos. Esta especialidad está orientada a restaurar y mantener el equilibrio del cuerpo para conseguir su recuperación y conservar su capacidad de autorregulación.

Se trata de una especialidad parecida a la fisioterapia. Sin embargo, la fisioterapia utiliza agentes naturales (frío, calor, agua, luz y electricidad) para tratar el dolor, además de la técnica manual.

En la osteopatía, el experto, llamado osteópata, detecta, trata y previene problemas de salud al estirar y masajear los músculos, las articulaciones y los tejidos conjuntivos del paciente. Las técnicas y tratamientos no invasivos se basan en una visión holística del cuerpo humano donde es importante que los huesos, músculos y ligamentos trabajen juntos.

Los osteópatas son profesionales capacitados de la salud, que están registrados en el Consejo General de Osteopatía. Esto significa que los osteópatas tienden a tener más práctica que otros terapeutas, como los naturópatas.

 

¿Qué hace un osteópata?

Un osteópata emplea la manipulación física para aumentar la movilidad de las articulaciones, aliviar la tensión muscular y mejorar el suministro de sangre a los tejidos. El objetivo del tratamiento es mejorar la salud general de todos los sistemas del cuerpo mediante la manipulación y el fortalecimiento de la estructura musculoesquelética.

Los osteópatas también dan consejos sobre la postura, sobre ejercicios que ayuden a una pronta recuperación y para evitar que los síntomas vuelvan a aparecer.

 

Un osteópata emplea la manipulación física para aumentar la movilidad de las articulaciones, entre otros objetivos.
 

 

¿Qué enfermedades trata la osteopatía?

El uso de la osteopatía está recomendado en una gran variedad de trastornos y alteraciones orgánicas:

  • Artrosis
  • Dolor de cabeza o migraña
  • Dolores articulares
  • Dolor de espalda
  • Problemas digestivos (hernias, úlceras, estreñimiento)
  • Lesiones deportivas
  • Mareos
  • Vértigos
  • Incontinencia urinaria
  • Ciática
  • Infección urinaria de repetición
  • Escoliosis
  • Cifosis
  • Sinusitis
  • Mala oclusión dental
  • Problemas respiratorios
  • Diarrea
  • Hiperactividad
  • Trastornos del sueño

 

¿Qué subespecialidades hay dentro de la osteopatía?

Existen diferentes tipos de osteopatía, entre las que se encuentran las siguientes:

  • Osteopatía estructural: este tipo de osteopatía está orientada al restablecimiento de disfunciones en los músculos y el esqueleto y de la postura, poniendo el foco en la columna vertebral y traumatismos. Se basa en el principio de que la función y la estructura tienen una relación directa, de manera que si la estructura no tiene equilibrio, la función estará afectada. 
  • Osteopatía visceral: está centrada en favorecer la funcionalidad de las vísceras y otros órganos vitales (páncreas, estómago, aparato reproductor…), estimulando su movilidad fisiológica.
  • Osteopatía craneal: este tipo de osteopatía permite favorecer la movilidad del líquido cefalorraquídeo, haciendo correcciones para restaurar el ritmo regular mediante el tacto.

 

¿Cuándo hay que ir al osteópata?

Generalmente, los pacientes visitan al osteópata si padece:

Existen pruebas de que las técnicas de terapia manual, como las que usa un osteópata, pueden ser útiles para los problemas enumerados anteriormente, especialmente del dolor de la parte baja de la espalda.

Otras personas visitan a un osteópata para tratar afecciones como la migraña, menstruaciones dolorosas y la depresión, pero existen pocas pruebas que evidencien que la osteopatía es un tratamiento efectivo.

 

¿Cuáles son las alternativas a la osteopatía?

A veces, es necesario descartar otras causas de síntomas musculoesqueléticos y, en algunos casos, se lo derivará a otras pruebas diagnósticas, que pueden incluir:

  • Radiografía
  • Resonancia magnética
  • Análisis de sangre

Para algunas afecciones, como la artritis, es posible que se requieran medicamentos para reducir la inflamación y, en casos graves, se puede requerir cirugía.

También hay situaciones en las que las técnicas de terapia manual utilizadas en osteopatía no son adecuadas y pueden causar daños, debido al riesgo de daño a la columna o los huesos.

Es posible que no sea apto para la osteopatía si padeces:

  • Osteoporosis
  • Cáncer
  • Artritis
  • Fractura ósea
  • Hemofilia
  • Afección de coagulación sanguínea